
Tener curiosidad brinda múltiples beneficios mentales, físicos y sociales.
La curiosidad es el deseo de abordar ideas y experiencias novedosas y desafiantes para aumentar el conocimiento. Durante mucho tiempo se ha asociado con la búsqueda intelectual, el compromiso con el mundo, la memoria y el aprendizaje.

Nos lleva a pensar en formas novedosas y productivas de hacer las cosas incluyendo los logros artísticos, pero no se limita a ellos.
Dentro de la psicología positiva, la curiosidad forma parte del catálogo de las fortalezas de carácter, haciéndola un rasgo inherente en el ser humano que está relacionada con la adquisición y uso de la información al servicio del buen vivir.
Momentos de curiosidad
La curiosidad se puede manifestar en diferentes momentos cotidianos de nuestra vida haciéndola mucho más satisfactoria.
Algunos de estos momentos son:
- Aprendiendo sobre un tópico nuevo.
- Investigando para una tarea o actividad.
- Estando absorto en la trama de una película.
- Descubriendo nuevos lugares en tu ciudad.
- Leyendo una novela que te atrapa desde el primer capítulo.
- Armando un rompecabezas sin tener conciencia del tiempo.
- Observando el vuelo de un ave.
- Poniendo atención a una conversación intrigante.
- Escuchando con atención la nueva canción de tu artista favorito.

Todos las personas experimentamos curiosidad en diferentes niveles de profundidad, amplitud y voluntad.
Escucha mi podcast El diario de un resiliente.
Beneficios de las personas curiosas
La ciencia ha descubierto que tener curiosidad brinda beneficios en la salud física, psicológica, emocional y social.
Algunos de ellos son:
- Nos ayuda a sobrevivir. La necesidad de explorar y buscar novedades nos ayuda a mantenernos en un estado de alerta y adquirir conocimientos sobre el entorno y su constante cambio. Esto puede estar relacionado con que nuestro cerebro libera dopamina y otras sustancias químicas cada vez que descubrimos cosas nuevas.
- Las personas curiosas son más felices. Investigaciones sugieren que la curiosidad se encuentra asociada con niveles más altos de emociones positivas, niveles más bajos de ansiedad, más satisfacción con la vida y mayor bienestar psicológico.
- La curiosidad impulsa los logros. Cuando tenemos más curiosidad e interés en lo que estamos haciendo, es más fácil involucrarnos, esforzarnos y hacerlo bien.
- Expande nuestra empatía. Cuando sentimos curiosidad por los demás y hablamos con personas fuera de nuestro círculo social habitual, nos hacemos más capaces de comprender a quienes tienen vidas, experiencias y visiones diferentes a las nuestras.
- Ayuda a fortalecer las relaciones. Los estudios han encontrado que las personas que son curiosas a menudo son vistas en los encuentros sociales como más interesantes y atractivas, y son más aptas para llegar a una variedad más amplia de personas.
- Mejora la atención médica. Investigaciones sugieren que cuando los médicos sienten verdadera curiosidad por las perspectivas de sus pacientes, tanto los médicos como los pacientes informan menos enojo y frustración y toman mejores decisiones, lo que en última instancia aumenta la efectividad del tratamiento.
- Ayuda a afrontar mejor el rechazo. Ser curioso ayuda a proteger a las personas de experiencias sociales negativas, conduciendo así a una mejor con los demás al paso del tiempo.
- Disminuye la agresividad. Ser curioso puede ayudar en situaciones de conflicto, debido a que están motivadas para aprender y comprender diferentes puntos de vista, en lugar de juzgar a los demás.
Tener curiosidad por la vida y por todo lo que te rodea es la clave para aprender y mantener el interés por algo o alguien. Cuando vuelvas a escuchar el dicho “la curiosidad mató al gato” toma conciencia de que esto está más desfazado de la realidad.
Te invito a que hagas de cada día, el mejor de tu vida.
Ciao,
Juan Pablo García 🙂